Archive for 1/07/09

Consejos para elegir una oposición.

Las elevadas cifras de desempleo obligan a muchos a plantearse su futuro profesional. Y ahí, es donde entra en juego la formación. Si se tiene en cuenta que las empresas privadas muestran tasas superiores de desempleo superiores al ámbito público, las oposiciones a funcionario cobran especial interés. Desde algunas academias se destaca que el número de aspirantes a convertirse en funcionario no ha sufrido incrementos en 2009, por lo que podría ser una buena ocasión para aspirar a trabajar en alguna de las Administraciones del Estado. También es cierto que la oferta de empleo público apenas ha crecido respecto al año pasado.

Jueces y Fiscales, Inspectores de Trabajo, Secretarios Judiciales, Gestión Procesal, Técnicos de hacienda, Técnicos de Auditoría y Contabilidad o Inspectores de Trabajo son algunas de las buenas oportunidades para opositar que, a raíz de la oferta de empleo público 2009 recientemente publicada, existen en la actualidad en  nuestro país.

El Centro de Estudios Financieros (CEF) ha elaborado una lista con 10 claves de gran ayuda a la hora de escoger una oposición:

1. Buscar una oposición acorde con la preparación académica de cada cual. Si se es licenciado o diplomado, es  más conveniente aspirar a oposiciones de grado A1 o A2, y no caer en la tentación de optar a una oposición de inferior categoría y en teoría más asequible. A la larga, esto suele ser contraproducente, ya que cuanto menos exigente es una temario mayor competencia existe para esas plazas.

2. Consultar el histórico. Antes de plantearse la realización de una oposición, es muy útil consultar el histórico de las distintas opciones a nuestro alcance. Esta breve labor de investigación nos puede ofrecer datos que nos servirán como indicadores de cara a decantarse por una u otra.

3. Cuidado con las grandes convocatorias (a no ser que se adecuen muy bien a nuestro perfil). En General, una oferta amplia de plazas no equivale a mayores oportunidades de aprobar. Al contrario, una convocatoria elevada normalmente también significa que concurren a esa oposición un gran número de aspirantes atraídos precisamente por ese alto número de plazas.

4. Escoger una oposición compatible con las circunstancias personales. No es lo mismo disponer de las condiciones idóneas para estudiar a tiempo completo que, por ejemplo, se pretende compatibilizar trabajo con estudios. Para este último caso, muchas de las oposiciones más exigentes quedan directamente excluidas, ya que el nivel de exigencia y dedicación que requieren es muy superior al que podría dedicar una persona que trabaja al mismo tiempo.

5. No tener miedo a los temarios exigentes. Las oposiciones de nivel A1 o A2, sobre todo en las más duras, se cuenta con la ventaja de que  no se compite tanto con los demás aspirantes como con el temario, con lo que con una buena planificación, constancia y la ayuda de un preparador, hya buenas posibilidades de aprobar”.

6. Ratio de plazas/aspirantes. Suele ser un buen indicador de las posibilidades reales que se tienen de aprobar. Siempre y cuando la oposición se adecue a nuestro perfil, conviene optar por oposiciones con una razonable relación entre el número de plazas ofertadas y el número de aspirantes.

7. Destinos y retribución. El primer destino que nos asignen una vez aprobemos la oposición es importante, ya que determina la ubicación geográfica en la cual desarrrollaremos nuestra labor como funcionario. En muchos casos este primer destino puede obligarnos a un cambio de localidad. Conviene saber de antemano el nivel retributivo del cuerpo al que aspiramos a acceder, saber si alcanza nuestras expectativas salariales.

8. Regularidad de convocatoria. No todas las oposiciones son convocadas on las misma regularidad. Es más prudente decantarse por unas cuya convocatoria sea regualr y de la cual tengamos una expectativa real de cuándo volverán a ser convocadas.

9. Proyección profesional. Algunas oposiciones pueden servir de puente para realizar en el futuro otra oposicion de grado equivalente, inferior o superior pero dentro de la misma categoría. Se puede aprovechar la preparación que se ha dedicado a una oposición determinada para, con la adaptación correspondiente, intentar aprobar otra distinta en el futuro.

10. Proyección formativa. Preparar una oposición nunca es una pérdida de tiempo. Ni siquiera cuando no se logra el objetivo de aprobarla, la formación que se adquiere siempre será de utilidad.

Add comment Julio 1, 2009


Blogroll

Entradas recientes

 

Julio 2009
L M X J V S D
« Jun    
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  

SUSCRÍBETE